Los días 1 y 2 de abril de 2026, el Congreso Cosmed en París reunirá a expertos y responsables de la toma de decisiones del sector cosmético para debatir sobre los retos normativos actuales.
El acto, al que se espera que asistan unos 400 profesionales, servirá de plataforma para comprender los nuevos marcos normativos y determinar las palancas de adaptación para navegar en un entorno complejo.
Diálogo directo con las autoridades de supervisión
Representantes de la ANSES, la Comisión Europea, la DGCCRF, la ARPP y las autoridades aduaneras francesas estarán presentes para hablar directamente con los fabricantes. Esta configuración poco frecuente pone de manifiesto los crecientes retos reglamentarios de un sector que mueve varios miles de millones de euros. « Las empresas cosméticas de hoy en día tienen que navegar por un entorno normativo cada vez más complejo, con restricciones europeas más estrictas y requisitos internacionales divergentes. », afirma Cosmed, la principal asociación comercial que representa a las empresas de cosméticos en Francia.
PFAS, un tema de actualidad
A partir del 1 de enero de 2026, la ley francesa sobre el control de los PFAS obliga a todo el sector cosmético a respetar nuevos umbrales de concentración. Este texto normativo afecta tanto a los PFAS añadidos intencionadamente como a los residuos no intencionados procedentes de los procesos de fabricación o de las materias primas. Una mesa redonda en el congreso reunirá a legisladores, fabricantes y laboratorios de análisis para responder a preguntas sobre la identificación y cuantificación de PFAS en las formulaciones.
En 2025, la industria cosmética francesa sigue siendo el segundo sector exportador del país, con unas exportaciones que han pasado de 7.000 millones de euros a 22.400 millones en 25 años. Sin embargo, el año anterior se observó una desaceleración. Frente a la globalización, el congreso desmitificará las oportunidades y los retos normativos específicos de mercados como China, Estados Unidos y Oriente Próximo, que requieren un profundo conocimiento. La participación de la Comunidad Andina y de la asociación japonesa JCIA enriquecerá aún más los debates.








